viernes, 31 de diciembre de 2010

DESPIDIENDO EL AÑO 2010



A pocas horas del fin de este año extraño, exorcizo todos mis demonios, me dejo llevar por todas las emociones condensadas durante estos meses pasados. En los minutos, las ya breves horas que quedan, lloraré todas las lágrimas que me quedan por llorar, gritaré toda la rabia, las mentiras o la soledad infinita que sacude las entrañas de mi alma.

La hoja en blanco donde cada cual escribe sus propósitos, no contendrá ninguna frase que diga: dejar de fumar, hacer dieta, ir al gimnasio o cosas por el estilo. En ella sólo habrá una palabra: VIVIR. Moriré al año viejo, junto con mis emociones pasadas, con el peso de los días que se acumula sobre los hombros y las sonrisas olvidadas. Renaceré al nuevo año con emociones nuevas, sin expectativas pero con sonrisas nuevas.

Me levantaré y al alzar mi copa diré: Aquí estoy yo. Brindaré por cada uno de vosotros, por cada palabra que compartiremos y por todos los momentos que nos quedan por vivir. FELIZ AÑO 2011.

jueves, 30 de diciembre de 2010

NIÑOS A LAS ARMAS (1996)




Niños a las armas,
marionetas entre bombas,
callad... ¿no oís acaso que llora
la madre luna, la luna sola?

-"Apenas si sé mi nombre,
no sé ni decir la hora"-,
¿Quién hace que un niño mate?
¿Es ser patriota?

Niños a las armas,
el horror deriva en la zozobra.
Ellos son el mañana,
¿Y sus juegos, y sus bromas?

La luna sigue tan sola,
mirando por la ventana,
la noche se calla y gime,
entre sangre y balas bajas.

Niños a las armas,
entre metralla y tanques,
están jugando a la guerra
y son ellos los juguetes.


Sahida Hamido

HOY ESTOY NO SÉ CÓMO... (1998)




Hoy estoy no sé cómo, si supieras...
mi corazón te ansía entre las horas,
me llega tras tus manos la nostalgia
y el incierto me carcome en las esquinas.

Hoy siento que me nublo lentamente,
confundida, agazapada en los espejos,
me tiemblan las mentiras y el orgullo,
me lloran los silencios taciturnos.

Hoy estoy no sé cómo, si quisieras...
ardería como sol en tu azotea,
sería tu tarde pausada y en tu hoguera,
sería fuego caldeando tus tristezas.

Hoy siento que el invierno llega frío,
alfombraste mi otoño con tu ausencia,
y tu voz lejana que ataba mi albedrío,
se diluye hacia un olvido sin presencias.


Sahida Hamido

A LA BARCA DE LA VIDA (1996)




A la barca de la vida
pedí un deseo,
pedí que me cruzara
al otro extremo.

“Sólo hay billete de ida
y no puedes regresar”,
aunque estaba decidida
perdí la oportunidad.

“Un día soltaré amarras
sin que tengas que rogar,
y será obligado el viaje
aunque te quieras quedar”.

Miré absorta aquella barca
¡pobre debilidad!
Y me senté con la vida
“ya habrá tiempo de viajar”.

Sahida Hamido

TORMENTO (2010)




Sombras voraces
aferran sus raices
a mis tobillos,
con sus garras crispadas
tiran de mis entrañas
luchando por arrastrarme
a sus infiernos.
Tengo la boca amordazada,
el alma muerta,
el cuerpo herido,
soy toda inerte.
Un vacío inmenso
cubre mi espíritu,
es la muerte lenta
de alguien absurdo
que anda perdido.
Ya no amo la luz,
no tengo esperanza,
no quiero vivir
quiero la nada.
Quiero ser invisible,
inservible,
imposible,
imprevisible.
Saltar a los abismos
y ver sus fauces,
de madre hambrienta,
de madre tierra
que espera ansiosa
verme de vuelta.
Es morir, es vivir,
es adormecerse
en un ambiguo son
que canta en mis oidos
canciones de cuna,
que me llama
que me atrae
que me abraza
con su luna.
Abro la boca
y no puedo gritar,
tengo la garganta muerta,
tengo el corazón seco,
tengo las penas vivas,
tengo el semblante yerto.
Sombras voraces
aferran sus raices
a mis tobillos,
yo les regalo mis miedos,
el tormento de mi alma,
el dolor latente y fiero,
y el ansiado,
soñado.
anhelado,
(por fin) silencio.

Sahida Hamido (18-03-2010)

BREVE CARTA AL PADRE (2010)










A Kafka le hubiese gustado
leer este poema, tal vez,
es mi propia y breve
carta al padre, a mi padre.
No busco su aprobación,
ni su respeto, ni su cariño,
no busco sus aciertos
ni sus desatinos,
sólo busco liberar
la sangre que me envenena,
cortar mis venas
y dejarla fluir
hasta sentirla como ríos
que acabarán siendo mares
y me arrastrarán
al más absoluto olvido.
Ya no busco un salvavidas
que me mantenga a flote,
quiero ahogarme,
sentir los estertores
de mi propia muerte
y rescatarme del abismo,
renovada y eterna,
morir a lo pasado,
pisotearlo, aplastarlo
con mis pies desnudos,
abrirme paso a dentelladas
desde el fondo
de mi propia tumba
y lamerme las heridas
y sentirme al fin huérfana,
sin remordimientos.


Sahida Hamido (19-03-2010)

ELEGIA (Llanto por Sintu Rodó) 2010




Muerto.
Estás muerto.
Muerto, muerto, muerto,
mastico la palabra,
la escupo, la grito,
pero no la siento mía.
Mis labios son temblores,
expropiados de si mismos,
bloques helados
que castañean y
repiten la cantinela.

Muerto.
Estás muerto.
Mientras caes fulminado
y te alejas
con pasos silenciosos,
sin recordar mi nombre,
soy la loba que amamanta
una vida que se aferra
a mi pecho,
latiendo, mientras yaces
en el suelo.

Muerto.
Estas muerto.
Y vomito sangre y pasado
y tus besos y entrañas
porque me las arranca
el dolor, la certeza
del abrazo prometido
que se convierte
en rama seca
y se aferra a los espasmos
violentos de esta pena.

Muerto.
Estás muerto.
Le grito a la vida, a los dioses,
a la tierra, me vuelvo loca
gritándole a la nada,
abismo absurdo de la ausencia
que me ha robado tu alma,
que me deja huérfana
de ti, de mi, de un mundo
que ha perdido
el sentido que le dabas.

Muerto.
Estás muerto.
Cuatro años hace
que te debo este poema,
amigo mío, querido,
y más que amado.
Te alejaste de puntillas
por las sombras,
me dejaste un mundo extraño,
añoranza, llanto, desazón
y el corazón amputado.


Sahida Hamido (25-03-2010)

SOLEDAD Y YO (1995)

















Soledad y yo,
incansables compañeras,
si asustada huyo,
en silencio ella espera.

Entre elogios y reproches,
en amor y odio inmersas,
tejen sus dedos los broches
de tantas noches inciertas.

Soledad y yo,
un poema entre dos velas,
al acercarme al abismo,
ella afloja las espuelas.

Tras complejos laberintos,
la evito y vuelvo a buscarla
y en tinta de lágrimas pinto
versos de amor en sus palmas.

Soledad y yo,
inseparables y eternas,
me regala sus silencios
y llena mi vida de ausencias.


Sahida Hamido

QUE VAS A ENCONTRAR EN ESTE BLOG

Imagina que te sientas tranquilamente en tu sofá. Suena a lo lejos la música que más te gusta, la que te relaja, la que impregna todos tus sentidos. Con los ojos cerrados, saboreas una taza de café, de licor, de vino, de té... y dejas que las palabras se adueñen de ese momento mágico.

Es lo que vas a encontrar en este Blog. Poemas, artículos con temas actuales, pensamientos, relatos... unos recientes, otros de hace años, pero todos para leer con detenimiento, sin prisas y disfrutarlos, si te gustan.

Si consigo que una sola frase te haga pensar o te conmueva, habré conseguido el sentido para este espacio. Compartir mis palabras y llegar a ti. Acompáñame en este viaje y disfrútalo.

Sahida